Mostrando las entradas con la etiqueta Suipacha. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Suipacha. Mostrar todas las entradas

4 de abril de 2009

La amenaza fantasma

Por fin alguien hizo justicia.

Yo era un tipo bueno y considerado, de hecho creo serlo en la mayoría del tiempo y situaciones. Y durante mucho tiempo soportaba ciertas actitudes de las personas tanto, que ya era un boludo rotundo.


Pero un día, rayando los 17 años fui con linucho al cine y todo cambió…

En mi pueblo, de pequeños, íbamos en patota. Los padres se sorteaban quién acompañaba a una manga de niños-preadolescentes al recordado Cine Español. Supongo que con mucho ruido nos acomodábamos para ver películas de Escábencher (así leía yo a Schwarzenegger, y bueno… es difícil), Chuck Norris o Héroes con el Diego como estrella principal. Pero el cine cerró y por lo tanto pasaron muchos años para que vuelva a ver el 7mo arte.


En el medio me hice amigo de Linucho y como vive en BA me reencontré otra vez con el cine. Todo era muy diferente, y no sólo por el tipo de películas sino porque los cines son totalmente diferentes, ahí son complejos (en el sentido sustantivo y adjetivo de la palabra).

Pero no sólo las salas eran diferentes, sino mi acompañante. Mi amigo, fanático del cine (de hecho estudió eso) me metió en la cabeza ciertas reglas a cumplir a rajatabla:

1) En el cine no se come.

2) En el cine no se habla.

3) En el cine no se molesta.

4) En el cine se chista al que molesta.

5) En el cine se insulta a viva voz al que siga molestando.

Y yo, como buen padawan lo tomé muy a pecho.


Lo sé, lo reconozco. Si me voy a ver Spiderman 3 un sábado a las 4 de la tarde la misión se vuelve tan difícil como estúpida, además el stress va a ser importante. Pero lo logré: Sala 1 del Multiplex de Belgrano lleno de niños asustados, no por el tipo de arena que le pegaba a Peter Parker sino por el colorado que los cagaba a pedos.


Y así tengo un montón de experiencias desagradables como perderme el final de Escondidos en Brujas por mirar/chistar/pedir/despotricar a una pareja de viejos sentados al lado mío porque analizaban si llegaban tarde a comer a no sé dónde mierda (Y Luis Pedro Toni atrás mío).

De hecho estas situaciones me persiguen: la primera vez que viajé a Bahia Blanca a conocer a los padres de mi novia, fuimos al cine a ver esa del negro que se queda sólo en NY por un virus y combate a pseudo vampiros con su perro.


No había nadie en el cine, bah! Sólo una pareja con su hijito y nosotros en las butacas de adelante, con tanta mala suerte que el borrego estaba justo detrás de mí y a mitad de película, sugestionado se pone a llamar a la madre porque “se sentía descompuesto”. Se pueden imaginar esa situación en mis zapatos??? No podía chistar, insultar ni cambiarme de lugar para no parecer que el novio de la nena era un paranoico potencial asesino.


Mi problema también se extiende al uso del celular en plena función. Mierda! No lo pueden apagar dos horas??? Tan importantes se sienten que la gente que los llama no puede esperar a que uds contesten??? He determinado así, arbitrariamente, que la gente que usa celular en el cine merece por lo menos contagiarse de dengue.

Y aunque muchos me digan lo contrario, yo considero que así se debe ver el cine, porque mi amigo me lo enseñó así, porque el tipo que conozco que más sabe de cine me instruyó así.


Pero el otro día se me cayeron las estanterías. Mi maestro ha traicionado a la Fuerza. Como Anakin se transformó en Darth Vader por culpa de Padmé, Linucho se puso de novio y cambió sus hábitos cinerísticos. Ahora el hijoeputa come pochochos, caramelos ruidosos, tapas, asado de tira o cualquier cosa mientras mira cómodamente en su butaca una de suspenso mientras me contesta por sms.


Y pensaba que me había quedado sólo en esta cruzada… hasta que apareció esta justiciera cordobesa que aparece en los diarios como un rayo de esperanza.

9 de diciembre de 2007

Sensacion de inseguridad

En mi época universitaria me levantaba muy temprano, creo que a las 6. Iba caminando a La Ideal para tomar el 57 que, en esa época pasaba por Suipacha. Siempre iba medio dormido, es más, no me quería despertar del todo ya que la hora y media de viaje hasta Luján servía para terminar la dormida. Muchos alumnos utilizan el viaje para estudiar, repasar o practicar ejercicios. Yo no, yo en el viaje dormía.

Llevaba mis monedas y cuando pagaba me encontraba siempre con el mismo escenario: todo el bondi lleno de policías dormidos. Y resulta un paradoja, pero un colectivo lleno de policías de la bonaerense no te da la sensación de seguridad, es más, todo lo contrario.

Para los que no saben, les comento que los policías no pagan boleto de bondis de larga distancia (ahora no lo sé, pero así era en esa época) por lo tanto tienen la obligación de dejar la butaca a los civiles pagadores. Estos no, se dormían o se hacían los boludos.

Cuando encontraba un lugar era seguro al lado de un policía gordo que se te tiraba arriba tipo abrazo de oso y su pistola (la que hace pum) se me clavaba en las costillas. Pero eso no era lo peor. Lo peor sucedía en invierno, ese invierno que no deja abrir las ventanillas, ese invierno que no deja que se cambie el aire, ya que el tufo ahí arriba era insoportable, mezcla de mal aliento con no se qué… Ah! Todo esto acompañado de ronquidos que variaban en volumen y tono.

Una vez todo empeoró, de golpe los que estábamos despiertos empezamos a sentir un olor espantoso, nos buscamos con las miradas, no lo podríamos creer, era? no era? si era… era un mañanero. Esos pedos nauseabundos que han fermentado en el intestino durante toda la noche, y así, sin previo aviso y sin hacer ruido empieza a inundar la atmósfera del bus.

Nadie podía reaccionar, solo nos poníamos los abrigos en la cara como si fuéramos a asaltar un banco en el lejano oeste. Cuando estábamos perdidos, al borde del desmayo, insultando a todo el mundo por lo bajo y mareados se escuchó una voz del fondo, que no fue muy fuerte pero que nos daba fuerza, que nos hizo envalentonar y dar pelea…

“Vamos muchachos!!! Que dos aspiradas más y lo terminamos!!!”

14 de febrero de 2007

Opinómetro


¿Por qué Suipacha es una "Ciudad Sensible"?

Quién dijo que nadie sabía por qué somos "sensibles"?
  • La mayoría está un poco chifleta. 18 personas piensan que "si le pegas le duele". Qué le duele? En dónde le tenés que pegar? Aflojen al peyote muchachos.
  • Tenemos 16 lectores sensatos, algo es algo. Cuántos blogs pueden decir esto, eh?!
  • Hay 4 personas que nos odian. Para mi que son mercedinos.
  • Tres personas creen todo lo que sale en la tele y las revistas. Andá a leer qué te dice el horóscopo, gil.
  • Hay personas que no saben un carajo, no tienen idea de lo que le preguntan. Pero contestan igual. 100% Argento!
  • A los once hijos de puta que lo saben, estamos esperando un mail, una carta, un comment, algo que no tire un poco de luz en este misterio que se podría llamar...
¿Por qué Tio Tony somos sensibles?


10 de enero de 2007

Si te he visto...

En Suipacha hay varios personajes.

En realidad hay personajes en todos lados, pero en las grandes ciudades es más difícil reconocerlos y saber todas sus historias. Quizás el mundo de personajes se limita al universo conocido: amigos, parientes, algún vecino o compañero de trabajo.

Cuando hablo de personajes no estoy hablando de locos, eso ya lo hizo Hernán, sino de aquellas personas que son resaltadas por una cualidad. Y si esto pasa en un pueblo, la característica de esta persona va a ser su carta de presentación.

Ya hemos mencionado al quinielero, a los bananas, al formador de comisiones de fomento, etc.

Hoy les presento al ACTOR SECUNDARIO DE PAISAJE PUEBLERINO

Este personaje es muy reconocido por todos los habitantes. Ya que siempre e inexorablemente se lo podrá encontrar en el mismo lugar en situaciones varias. Si vas a lo de Muñoz, a la iglesia, al baile en la calle, en el Club Comercio o la Ideal, el tipo está siempre en el mismo lugar.

Siempre estará sentado en la misma mesa o lugar de la barra, generalmente con copa en mano mirando al centro y callado. A veces algunos conocidos pasan a saludarlo pero la conversación durará solo unos minutos.

Generalmente esta persona ocupa un lugar secundario en la situación. Nunca será monaguillo, nunca será el centro de la fiesta, ni estará haciendo karaoke, no estará nunca demasiado borracho ni demasiado enfiestado. Siempre atento a lo que pasa a su alrededor mirará el mundo sin participar de él y soportando miradas condescendientes.

Es como si estuviera cumpliendo un papel, un rol en los acontecimientos pueblerinos. Y ése rol es precisamente, no hacer nada.

Muchas veces no conocen su nombre, o sólo el apodo; pero de vista… todos. Pasan los años y el tipo sigue igual, hasta que por motivos que todos desconocen el tipo desaparece. No se lo ve más. Algunos dicen que se enganchó con una mina y se casó. Otros que se fue a vivir al campo o a otra ciudad, el Negro dirá que por fin ahorró y se compró una vida. Pero nosotros tenemos la esperanza que se haya cansado de ser espectador, que esté en algún lugar cantando karaoke con dos minas al costado y enfiestado por ahí. Pero esto será en otra ciudad, acá ya ha sido etiquetado y caratulado. Ah! Si lo vas a saludar, se hará el sota y seguirá su camino con las rubias tetonas.

16 de noviembre de 2006

Ud. está entrando en la Dimensión Desconocida

La vida en las grandes ciudades es difícil. Todo es más caro, necesitas transporte público para ir a cualquier lado, es un lío el tránsito en las horas pico, smog, violencia, inseguridad, etc. Por eso varios porteños los fines de semana huyen hacia parajes más tranquilos y “sensibles” como nuestra querida ciudad de Suipacha.

El peligro de los recién llegados es intentar comportarse en un pueblo del interior como en la gran Buenos Aires. Hay que decirlo, esto cae mal entre los parroquianos generalmente, y puede traer ciertos inconvenientes.
Por eso, Áspera la Toalla les acerca a Uds, una pequeña guía de comportamiento:

* Ni bien pise Ud. este pueblo, los nativos se darán cuenta que es extranjero (este punto no debe tomarse a la ligera, ya que la ciudad sensible es como un país diferente para Ud))

* No crea que porque muchos se vistan de zapatos marrones, jeans y camisa Legacy; estos señores sean polistas. Ninguno lo es, acá no se juega al polo. Es que con sus pullóveres colgados del cuello quieren parecer superhéroes de Chemea.

* No se dice Sweter, es PULOVER.

* Si Ud es rubio de ojos celestes, no se preocupe, la gente sólo desconfía de los morochos y llamarán a la Policía.

* Nadie pasea sus perros, tenemos patio. Y sino andan vagando por ahí y persiguiendo a cuanto vehículo se les cruce.

* No haga escándalos en ningún pub a la noche. Si un suipachense es golpeado por un forastero, todos sienten esa necesidad de ayudarlo (al nativo, claro), por más hijo de puta que sea.

* Si charla con una señorita, recuerde que alguno de sus ex novios está en ese lugar. Y si no está sus amigos lo irán a buscar ¡CUIDADO!

* Ud. seguro que le gustará a esa señorita, por más feo que sea.

* Si logra llegar a segunda base, ¡no se muestre! Quedará marcado para toda su vida.

* No pregunte direcciones, pregunte lugares concretos. Nadie sabe donde es Jujuy 375, pero todo el mundo sabe en dónde vive cada uno, a lo sumo lo mandarán a la casa de un pariente con el mismo apellido.

* No intente hacerse que sabe del campo, se darán cuenta enseguida.

* No pregunte por qué se llama ciudad sensible. Todavía lo estamos discutiendo, a lo sumo vote en la encuesta.

* No pida nada raro en un bar, solo hay cerveza, vino, fernet y whisky barato. Limítese a eso.

* No busque racionalidad y sentido común en la municipalidad. Pero si quiere hacer algún negocio turbio… es su oportunidad!!! Se prenden en todas.

* La primera impresión es la que cuenta!!!! Siempre téngalo presente.

Es todo por ahora, lo esperaremos con las puertas abiertas, las bicicletas afuera sin cadenas, ensordecedores ciclomotores y un montón, pero un montón de prejuicios (tantos buenos como malos)

29 de septiembre de 2006

Pago Chico

Comentando anécdotas o noticias con gente que vive o ha vivido en pueblos chicos como el mío, comprobé que la idiosincrasia de estos es prácticamente la misma.
En los pueblos la gente sale y se para en el medio de la calle cuando suena la sirena de los bomberos para ver para donde salen mientras con los dedos van contando las veces que se repite, cuando se apaga alguien exclama: “Cinco sirenas, accidente en la ruta, varios heridos, sin víctimas fatales”. Tampoco falta el que manotea el ciclomotor y sale disparando detrás del autobomba de puro morboso nomás.
En los pueblos todos deben saber de que viven todos. Si hay alguien al que no se le conoce la fuente de su supervivencia empiezan las conjeturas que pueden llegar a niveles como: “Es agente de la SIDE”, “Seguro que anda metido con los piratas del asfalto, seguro” o “Lo mantiene un abogado trolo de la capital que está forrado en guita”.
En los pueblos existen los eruditos que son admirados y venerados por la población aunque nunca hayan dado prueba alguna de su cultura más que publicar alguna vez una carta de lectores con una reflexión más o menos sesuda en el periódico local o haber sido en alguna oportunidad presidente de la biblioteca.
En los pueblos no falta el vecino preocupadoporcualquiercausaqueaparezca. Este ciudadano integra cuanta comisión de apoyo a algo exista. Es secretario del centro económico, vocal de la agrupación gaucha “El Mate Frío”, protesorero de “Los Amigos del Dulce de Membrillo” y revisor de cuentas suplente de la comisión de fomento del Barrio “La Cuerda Floja”. Frase preferida de este personaje: “Tenemos que hacer algo, formemos una comisión”.

Hay un montón de cosas más que otro día agregaré.

9 de agosto de 2006

Animal Planet II

No sé por qué, pero si algo me pone nervioso y no sé que hacer es en un velorio.

Si, ya sé; la muerte y esas cosas (no traten de psicoanalizarme). Pero no es que me asuste el muerto, sino que simplemente no sé que hacer.

Supongo que si sería alguien muy cercano a mi estaría llorando desconsolado. Pero no hablo de esos casos. Hablo cuando la relación con el muerto es un poco más distante… o no hay relación con el muerto, sino con el que está vivo.

Cuando entro a la sala velatoria no sé para donde disparar, la puerta se abre y todos te miran. Uno trata de ubicar a la persona conocida para darles una condolencia o algo que se le parezca. Bueno, esa frase como “lo siento” o el clásico “te acompaño en el sentimiento” que parece tan fácil para cualquier ser humano para mi no lo es.

No lo sé, pero balbuceo, no se entiende bien lo que quiero decir. Es más digo cualquier cosa.

Hace un par de años fallece la madre de una persona conocida mía. Voy medio de compromiso al velorio y empieza, como cada vez que voy, mi lucha por largar alguna frase coherente. Eso no sucedió.

Cuando lo saludo le dijo “Felicitaciones”. Si, acaban de leer bien, La persona en cuestión me mira extrañada, como no entendiendo bien y me dice “Muchas gracias”.

Yo creo que no creyó lo que estaba escuchando. Yo me hice el boludo y me fui con cara de nada hacia el fondo del salón. 10 minutos después me fui…

No esperen demasiado en mi en un velorio.

20 de junio de 2006

Agujero Negro

Cómo definir al Negro???
Una actitud, más bien una frase lo puede resumir.
Una tarde el Negro caminaba por Suipacha. Por la calle cruza un Policia en la patrulla 4x4, con el brazo afuera y lentes negros y una mirada sobradora.

Respuesta Negra: "Por qué no te comprás una vida y después un auto!!!"

Ya podrán sacar sus conclusiones sobre el por qué el Negro es un Tiburón más. Sólo que no postea porque se lleva mal con la tecnología.

Aunque creo que este año se le va a animar al celular...

29 de mayo de 2006

Don Fulgencio

Lugar: Aqua (nuevo sushi bar de ramiii al que nos referiremos más adelante)
Situación: mientras comíamos charlábamos sobre cuál sería nuestra actitud si nos encontramos un maletín lleno de dinero.

Respuesta del Negro: Yo tiraría toda la guita arriba de la cama, agarraría un billete de 100 lo prendo fuego y con esa llama me prendo un cigarrillo mientras me saco una foto... Después lo devuelvo y le digo al tipo: Acá están su medio millón de dólares, pero falta un billete porque estuve jugando a que era millonario.

Hay gente que se conforma con poco...

4 de mayo de 2006

Historias de Mi Pueblo II

El misterio de la Calle Combate de San Lorenzo

Una de las arterias más importantes de nuestro querido pueblo es la calle Combate de San Lorenzo: Es uno de los accesos (en la cual se encuentra el bendito cartel de bienvenida gay), cruza por la plaza central y continúa hasta el fin del pueblo.

Uno puede cruzar caminando esta calle y verá casi todo el paisaje suipachero, para terminar tomando una cerveza en el nuevo bar de Ofelia.

El problema consiste en tratar de recorrer esta calle motorizado debido a la cantidad de veces que cambia su mano.

La empresa se vuelve imposible, y lo que es peor, incomprensible para cualquier turista ocasional que recorra nuestro pueblo.

El año pasado un grupo de urbanistas finlandeses estudiaron la situación e intentaron la lógica, la mitad de ellos comenzaron a recorrerla desde la ruta y el otro grupo desde el bar. La lógica responde que se deberían encontrar en algún punto. Bien, eso no sucedió. Lo intentaron varias veces y los resultados fueron diversos, un grupo alcanzó por detrás a otro, otra vez un grupo apareció en la estación del ferrocarril. Intentaron hasta que uno de los grupos desapareció. Las teorías son varias, algunos dicen que el flaco Gava los confundió (no sabe finlandés el flaco) y los subió de prepo al La Plata, otros dicen que la culpa la tienen los chinos del supermercado que hacen sus salames con cualquier ser viviente que circule por su vereda, otros menos xenófobos dicen que se lo cruzaron al intendente y el Tony les dio una placa de “ciudadanos ilustes” (hace eso todo el tiempo) y con eso se dieron por satisfechos.

El asunto es un misterio. Por eso presta atención visitante de Suipacha!!! Hay otras calles alternativas para un recorrido por la ciudad.

Más vale no recorrer nunca la calle Combate de San Lorenzo en auto…

2 de mayo de 2006

Historias de Mi Pueblo I

Los que conocen mi pueblo saben de lo que hablo, pero hay algunas personas que no conocen la vida de Suipacha (seguimos con los eufemismos). Después de los post anteriores de Hágase el Banana en Suipacha, El lobizón, La Exposición Rural o el Quinielero; he decidido explayarme mucho más en este rubro. Veamos.

Corría el año 1994 y una vieja verdulería del centro (creo que era la de Benjí) se mudaba dejando el lugar al bar que sería el centro de reunión nocturno por muchos años: Lo de Muñoz.

Cabe recordar, especialmente a los purretes que este lugar primero tuvo dos dueños: Carozo y Pepe; luego estuvo regenteado por Raúl “Chabán” Lobos, para volver a uno de sus primeros dueños: Carozo Carretto.

Este pub es testigo de las andanzas de los tiburones: Vienen a mi mente mi primera mamurria, una noche en Semana Santa en la cual sólo quedamos nosotros bailando y cantando con la banda, frases entrañables como “Dame un beso, dame un beso!!!!!!”, los juegos psicodélicos que proponía Agus, el empeño de uyloco de ganar alguna vez al pool (esto sigue en la actualidad, no hay que negar que tiene constancia el hombre), las caras de aburrimiento y fastidio cuando tocaba billy larrode (ni merece las mayúsculas). Muchas historias tiene este bar legendario.

Y los Tiburones ya éramos parte del paisaje. Cómo será la cuestión que teníamos nuestra propia y exclusiva PatriCard que nos permitía acceder a cervezas con sólo decir una frase a su dueño “no sabés quien llamo!!”

El sábado me entristecí, fui al bar y sólo encontré a 24 personas (sólo tres mujeres), tocaba nuestra banda favorita “Day Tripper”. Los jóvenes de hoy en día prefieren otro lugar que es una burda imitación. Me tomé dos fernet solo en la barra, saludé a carozo, me dedicaron una canción de U2 y me fui a dormir. Creo que hay una etapa de mi vida que comienza a cerrarse (o clausurarse según el Juez).

21 de abril de 2006

Hay cada gaucho en la pampa

Tratando de seguir describiendo la pintoresca vida en los pueblos (esto es, sin duda, un eufemismo), hoy voy a hablar sobre un personaje que nunca falta por estos lados:

El Quinielero

Cuando me refiero al quinielero, estoy hablando de esa persona que todo lo relaciona con un número. Están atentos a todo lo que pasa a su alrededor: cumpleaños, cambios de auto, caídas, divorcios, nacimientos, chismes generales, cumpleaños de la farándula, fallecimientos y los inefables sueños.

Probablemente se llevaron matemáticas todos los años del secundario pero resuelven cálculos complejos con toda facilidad de la siguiente manera:

“Hoy cumple 71 años Porota, hay que jugarle a la edad que cumple (71), a la que deja (70), al año de nacimiento (35) y todas las cuentas posibles entre estos números”

Si no sale ninguno de los que jugó le echa la culpa a que tendría que haber dividido en vez de multiplicarlo o a que Porota es mufa entonces había que jugarle al 13.

El quinielero habla en código:

“Che, hoy estuve con el “22” (el loco) García, me dijo que tuvo que ir al “73” (hospital) porque lo mordió un “06” (perro)”

Inexplicablemente encuentra números para toda situación posible, vos le decís: “Esta mañana, me crucé con un auto amarillo con una goma desinflada” y el no te deja terminar la frase rematando un “jugale al 3935” (¿??????)

Y solamente te cuenta las veces que gana, pero sacó $70 el viernes y gastó $90 toda la semana.

28 de febrero de 2006

AUUUUUUUUU(xilio)

Cada tanto, en los pueblos chicos como éste, aparecen leyendas que se van transmitiendo de boca en boca y que se transforman en el tema central de las conversaciones pueblerinas.
Estas historias, si uno se pone a averiguar, se repiten en distintos pueblos pero en cada uno se le da un tinte local.
Casi todas coinciden en lo siguiente:
• Siempre hay algún amigo mentiroso que dice que tiene un tío, cuñado o primo que es testigo directo de la historia.
• A medida que se va desparramando, el relato es cada vez más inverosímil.
• Se deja de hablar de ella ante la aparición de otra fábula, de un chisme escandaloso del estilo “a fulano de tal lo agarraron con la mujer de tal, o en situación comprometida con otro hombre” o de una noticia morbosa como los accidentes trágicos (los cuales ameritan un post aparte).
• Son cíclicas, cada tanto se repiten historias similares.

Debe haber mas coincidencias pero ahora no me acuerdo de ninguna otra (acepto comentarios al respecto).
Comienzo con una leyenda que heló la sangre de más de un suipachero hace más de 10 años

EL LOBIZÓN


Primero alguien vio algo peludo que desaparecía en la oscuridad de la noche (es cierto lo que estás pensando! seguro que era un borracho). Esta persona lo debe haber contado en el boliche y de aquí en más tuvimos tema de conversación para unas cuantas semanas (no es poca cosa en este pueblo, ojo). Que salta los alambrados limpitos, que hace la vertical sobre las tranqueras, que va dando vueltas carnero a la par de la bici (ese se fue a la mierda, siempre hay un gaucho exagerado), etc, etc. El asunto es que en cada reunión alguien tenía que contar una proeza de esta criatura más grande de la que se había contado anteriormente, con lo que se llegaba a niveles extraordinarios de la creatividad pueblerina, una forma elegante de decir “tremendos bolazos”.

Hasta que se le encontró una explicación a la aparición de este fenómeno y con esta se alcanzaba el pico de imaginación:
Una familia que vivía en las afueras de Suipacha (la habían identificado con apellido y todo), había tenido un hijo deforme hace unos cuantos años y lo había encerrado en un sótano, criándolo como un animal toda su vida. En esta parte aparecían los testigos que decían que una vez habían estado en esa casa y escucharon ruidos raros. La cuestión es que el bichombre se había escapado y andaba revoloteando por ahí. Esta historia hacía agua por todos lados ya que, entre otras cosas, es muy poco probable que una persona criada en semejantes condiciones pueda contar con la agilidad que se le adjudicaba.
Esto es todo sobre el lobizón suipachero.
En próxima entrega contaré sobre otra historia que hacia castañetear (que verbo que inventé, por Dios) los dientes de los convecinos: “El chancho con cadena” (oink, oink, clanch, clanch)

9 de diciembre de 2005

Atención Turistas!!!!

Debido a la proyección internacional que está adquiriendo “Áspera la toalla”, creemos que es conveniente promover el turismo en nuestro querido pueblo, para de esta manera atraer divisas extranjeras a este humilde poblado.
Por lo tanto “Áspera la toalla” se complace en presentar el primer paquete turístico suipachero:

“HAGASE EL BANANA EN SUIPACHA”


Ud. puede experimentar la fascinante sensación de pasar en moto o auto, un domingo por la tarde, por la calle Rivadavia, principalmente frente al Club Comercio.
Le damos los consejos para que la adrenalina fluya por sus venas al desarrollar esta actividad:
Súbase a uno de los siguientes vehículos según su preferencia:
1. Moto: Del tipo cross o tipo de carrera: Recomendado para Bananas VIP pero requieren cierto tipo de habilidad para controlarlas adecuadamente y no terminar desparramado sobre el asfalto. Si llega a pasarle esto último deberá pararse automáticamente y gritar a viva voz: YO SIEMPRE ME BAJO ASI. Es importantísimo llevar casco pero en el codo, no vaya a ser cosa que se raspe esta articulación.
2. Ciclomotor: Cuanto más destartalado se encuentre este vehículo y más ruido haga mejor. Un escape libre es el ideal ya que logrará que todas las personas sentadas en las mesas del club volteen su mirada pensando: “¿quién será el desubicado que salió a pasear en la cortadora de pasto?”
3. Auto: En este ítem los tuneados son los que suman más puntos, mejor aún si son Chevrolet 400, Dodge 1500 o el sueño del Banana: UN TORINO. En estos medios de transporte es esencial llevar las ventanillas bajas y la cumbia villera al palo. Y que diga sobre la luneta trasera frases como “Subite, sentate, callate y agarrate”.
4. Camión o Pick Up: El rey banana es el que tiene para dominguear, un camión volcador. Son bien recibidas en este caso la mayor cantidad de luces violetas posibles. Sobre el paragolpes trasero son bien vistas las frases como “Lo mejor que hizo mi vieja es el pibe que maneja”.

Para todos los casos le detallamos la metodología para hacer su “pasadita” por la arteria suipachense.

Luego de subirse al vehículo elegido, debe desplazarse a baja velocidad para que todo el mundo lo vea y lo conozca. Una vez que está justo enfrente del Club Comercio con las mesas repletas de parroquianos y parroquianas, acelerar al máximo su transporte demostrando el poderío de su máquina, hasta la esquina del colegio San Luis. Luego retorne al punto de aceleración nuevamente a baja velocidad dando la vuelta manzana.
Si el vehículo es una moto (ver punto 1) se deben tirar la mayor cantidad de cambios posibles en la aceleración. Si es un auto (ver punto 3) o en camión (ver punto 4) se debe hacer todo lo posible para intoxicar a los parroquianos con el humo del escape.

No se pierda esta experiencia, todos las personas sentadas en las mesas saludarán a toda su familia, sobre todo a su hermana, su madre y a su lora.

26 de noviembre de 2005

Me estrenaron la casa

Dados los acontecimietos sociales de este fin de semana, me gustaría invitarlos a reconocer los siguientes reconocimientos:

1- al asador! excelente! Usted se merece este aplauso!!
2- a la rotisería por las empanadas afrodisiacas, jeje
3- a la suspensión de un clásico de colección (VW)
4- y a marianito por haber estrenado la casa.

Ojala estas distinciones sirvan para que se sigan esforzando en la búsqueda del premio al Tiburón del año!